Primero trataré de explicar el entorno de esta corriente de arte, citando tres factores. El primero es la revolución industrial, la revolución industrial trajo con las manufactureras cambios estructurales profundos en la sociedad: movimiento en las ciudades, trabajo desconectado de la familia y de la casa, una cierta automaticidad y lo que podríamos llamar el principio de una cultura de consumo y de placer, se debe comprar el placer.
El segundo factor es la fotografía, el primero en hacer fotografías es el francés Daguerre en 1838; por eso la primera fotografia se llamo el daguerrotipo, es decir, es la capacidad de tener una realidad instantánea. Inmediatamente se pone la realidad sobre papel; no hay que esperar a que alguien la pinte y obviamente esta más al alcance de todos.
El tercer factor, es un factor del cual pocos hablan pero que es igual de importante, es la inspiración japonesa; lo que se llamó en francés la corriente del Japonisme, el japonismo. Cuando el arte japonés llega a Europa con la apertura del imperio luego de más de cuatrocientos años de haber estado aislado del resto del mundo, los artistas se dan cuenta que el arte japonés es extremadamente expresivo, hay movimiento y quietud, paisajes vibrantes, hay viento y lluvia, hay seres humanos activos, incluso expresiones de silencio y de ruido; las pinturas están vivas.
Estos tres factores que mencioné: la revolución industrial, la fotografía y la inspiración japonesa implicó que muchos empezaran a pensar. La idea de salir de las convenciones se volvió una necesidad, así como dejar la imaginación crecer y más que todo de dejar la luz entrar.
Edouard Manet, un pintor francés, y sus amigos empezaron entonces el cambio. Primero fue con los colores; luego regresaremos a esto a lo largo del post.
Lo mas importante de todo gracias a la inspiracion japonesa era la idea de salir afuera, enfocarse en objetos o personas y sacarlos del estudio. En parte, la ayuda provino gracias a que existían nuevos instrumentos como por ejemplo lienzos mas ligeros, pintura ya envasada en tubos de metal, etc.
Nos preguntamos ahora ¿entonces que pasó?, les sugiero hacer un experimento de lo más sencillo: tomen un objeto cualquiera, primero obsérvenlo dentro de un cuarto, luego lo sacan a la luz del día y así veran la diferencia que hay. Al ver un objeto y/o personas en el exterior vemos que cada cosa tiene su propio color, o más concretamente vemos una panoplia de colores con una cantidad de reflejos y tonos que se traslapan entre ellos.
Antes de pasar la obra específicamente, quiero situar a los impresionistas en la corriente de arte de su tiempo.
En 1863, en un salón oficial en París donde se presentaban obras de arte las obras no convencionales de Manet y otros fueron rechazadas. Al experimentar tal recibimiento decidieron entonces, mover sus piezas a lo que llamaron Salon des Refusés o Salón de los Rechazados. Contrario a lo esperado el público que acudió no lo hizo para admirar los cuadros sino para divertirse, pero como ya sabemos la historia les fue más generosa.
Como hincapié quiero puntualizar que el nombre de Impresionista surge de otro cuadro del año 1872 que se llama Impresión, sol naciente de Claude Monet donde se ve un puerto en la bruma matutina. En su momento los críticos de arte opinaban que los supuestos artistas solo derramaban colores al azar y añadían su firma.
Ahora sí entramos a esta pintura, para empezar quiero enfatizar que este cuadro no es ni el más famoso ni el más estimulante entre las piezas Impresionistas, pero es uno de los más importantes al marcar pautas de esta corriente revolucionaria con efectos sobre artistas como Picasso, Dalí, Diego Rivera, Modigliani hasta Magritte que pintó una alegoría de esta misma obra.
Manet no se sentía un revolucionario en su tiempo, una prueba es que seguía inspirándose en los grandes maestros, como en este caso de Goya con su obra que se llama Majas en el balcón del año 1808.
Lo describiré de una forma breve: se ve un hombre de pie ligeramente retirado, mira hacia el horizonte, las manos un poco en alto, parece indicar que se prepara a dar la vuelta para salir. A su izquierda se ve una señora, la cual tiene una sombrilla en sus manos indicando que va a salir y se está arreglando sus guantes, está vestida de blanco con un sobrerito hecho de flores blancas, nos está mirando. A la derecha del señor está una señorita sentada también vestida de blanco, sus grandes ojos miran al horizonte en la dirección opuesta al señor, tiene un brazo sobre el barandal, un abanico en sus manos y un perrito con una pelota a sus pies.Hay un cuarto personaje apenas visible dentro de la casa.
Para apreciar y entender este cuadro quiero pedirles que se fijen en tres elementos: los colores, la luz, el ambiente.
Los colores de los cuales hay muy pocos; hay blanco, blanco sobre blanco con los encajes de los vestidos y la camisa del señor, con la luz natural vemos que no es el blanco alba de los retratos del Renacimiento o de Vermeer ya que hay tonos amarillos, verdes y grises, tenemos también notas de azul con la corbata del señor y la planta. Y por supuesto verde, en varios tonos, el barandal del balcón, las persianas, la sombrilla, la planta y hasta el perro.
Los colores de los cuales hay muy pocos; hay blanco, blanco sobre blanco con los encajes de los vestidos y la camisa del señor, con la luz natural vemos que no es el blanco alba de los retratos del Renacimiento o de Vermeer ya que hay tonos amarillos, verdes y grises, tenemos también notas de azul con la corbata del señor y la planta. Y por supuesto verde, en varios tonos, el barandal del balcón, las persianas, la sombrilla, la planta y hasta el perro.
Este uso del verde fue severamente criticado en su momento, tildando al artista de excéntrico, que es una dura crítica dado los humores de la época y de tener muy mal gusto.
La luz, es luz natural. Para entender lo excepcional del cuadro hay que entender que la luz como tal jamás se ve en un cuadro o en la realidad, lo que vemos es el efecto de la luz sobre lo que nos rodea y eso es justamente lo que Manet logró representar. Entre sus personajes se ha hablado mucho de nariz de la señora con la sobrilla, se ve casi plana muy lejos de los retratos de las señoras de Botticelli. De hecho así vemos una nariz de frente, percibimos su volumen por la sombra que crea al menos obviamente que la persona esté de perfil.
El ambiente, a primera vista el cuadro parece una naturaleza muerta, personas fijas, una planta, cada cosa en su lugar casi como un escenario de teatro previo a la función. Lo que capta la atención es lo que se ha llamado el efecto de profundidad. No se ha usado técnicas de perspectivas con puntos y líneas como en un cuadro de DaVinci por ejemplo, no se ha usado efectos de chiaroscuro (luz y sombra) o colores para representar el espacio. Manet usó los efectos naturalez de la luz para dar profundidad, la luz se desvanece en oscuridad en la medida en que nuestras miradas van del exterior al interior de la casa, tal y como es en la realidad.
Para concluir esta primera entrada espero que no se hayan aburrido con los términos un tanto técnicos pero para mí el Impresionismo se trató justamente de un experimento mezclado con el afán de representar emociones, que nos permite entender la evolución del arte moderno y apreciar a Matisse, a Picasso o Dalí por ejemplo. Hay que conocer de donde vienen sus técnicas y su manera de plasmar su entorno.
El Impresionismo abrió la puerta a la imaginación en el mundo occidental y a que el artista hiciera uso de su libertad.
Gracias por leerme.
